
CUARTA CINTA: DONDE LA EXPLICACION DEL SIMULTANEO CRECIMIENTO DE LOS "7 DRAGONES ASIATICOS" Y DEL NUMERO DE POBRES EN EL MUNDO NOS LLEVA AL ENGANCHE DEL "PROBLEMA VASCO" CON EL CAPITALISMO HISTORICO
¿A que no sabías que China es hoy la segunda economía
del mundo por detrás de los Estados Unidos y por delante
del Japón?
¿Cuántas veces no te habré dicho en estas cintas
que tienes que estar muy atento para evitar que la falsificación
de la realidad que sistemáticamente vomitan los medios
de comunicación de masas capitalistas "te coma el
coco"?. Esa falsificación, esa tergiversación,
esa mistificación son constantes precisamente contrastando
con la continua y arrogante afirmación de su condición
de "notarios de la actualidad" que hacen las jaurías
de periodistas capitalistas, cínicamente unos pocos que
son a la vez lúcidos y miserables, de alienada buena fé
la mayoría que está alucinada porque cree en su
profesionalidad sin entender la letal eficacia de la profesionalidad
como ideología. Sucede que en el mundo capitalista
la profesión (en este caso la de periodista) es una práctica
ideológicamente condicionada que escuda precisamente su
condicionamiento bajo el caparazón supuestamente neutro
de la profesionalidad. Déjame que te añada algo
sobre un mecanismo que vehicula y recubre ese caparazón
supuestamente neutro de la profesionalidad y alimenta las ilusiones
que los periodistas se hacen y que les permiten pensarse (falsamente)
a sí mismos como objetivos y profesionales.
Me refiero al conjunto de esos mágicos instrumentos que
se llaman valor de noticia, olfato periodístico
y llevar tinta de imprenta en las venas. Fíjate
bien: vez tras vez, mes tras mes, año tras año,
el sindicalista o la presidenta de una asociación de vecinos
o el miembro de una Gestora Pro Amnistía o la portavoz
de unos okupas se acerca con su noticia al o a la periodista
de un medio de comunicación de masas para verla rechazada
con las divinas palabras: eso no tiene valor de noticia.
Su noticia ha tropezado con el filtro del valor de noticia.
El concepto de valor de noticia de un hecho determinado
es un concepto muy arraigado en la profesión periodística.
De hecho forma parte de la IDEOLOGIA DE LA PROFESION, pero
subjetivamente pasa por ser, entre los propios periodistas, por
una de las garantías de objetividad de la información
que fabrican.
Subjetivamente el criterio seleccionador del valor de noticia
es el famoso "olfato periodístico", un
misterioso e inexplicado don llamado "instinto periodístico",
el "llevar el periodismo en la sangre" (o más
retóricamente aún, "llevar tinta de imprenta
en las venas"), el "ser periodista nato"
y algunas gilipolleces más del mismo jaez que sin embargo
son asumidas de forma mágica y acrítica por los
periodistas como el opio específico, la religión
específica de su profesión, que llena la doble función
de alienar la conciencia y de dar motivos de satisfacción
(estúpida pero eficiente) por estar alienado como está.
Por el contrario si tú y yo pensamos este asunto realizando
un análisis crítico, un análisis marxista,
se nos revela fácilmente lo que hay detrás de ese
mágico "olfato" para oler el "valor de noticia".
El "olfato" para detectar el "valor de noticia"
es en realidad el resultado de un proceso de aprendizaje en el
que el periodista alcanza a reconocer instantáneamente
los límites de lo que puede y de lo que no puede decir,
así como de la forma en que debe presentar lo que puede
decir.
Tienes que entender bien que lo mismo que pasa con cualquier otra
forma de poder, el poder informativo está firmemente
asentado en estructuras de funcionamiento y en una práctica
asentada sobre rutinas y normas de funcionamiento. Muchas de ellas
no son explícitas y su explicitación sorprende más
que a nadie a los propios periodistas profesionales que las viven
y aplican cada día.
El secreto está en que la aplicación sinérgica
y combinada de los filtros que instrumentan esas estructuras,
esas rutinas y esas normas de funcionamiento es lo que permite
que los medios de comunicación de masas nos proporcionen
lo que los periodistas alienados por el sistema capitalista llaman
noticias objetivas y que son en realidad una interpretación
sumamente selectiva de los acontecimientos, una interpretación
que estructura nuestra realidad, que fabrica nuestra
realidad, que da forma y encuadra el mundo que todos nosotros
hemos de habitar y aceptar como real y como legítimo.
Una interpretación que, a menos que hagamos un esfuerzo
crítico deliberado y positivo para rechazarla y reorganizar
nuestra percepción e interpretación del mundo, constituye
el marco dentro del cual consideramos y tratamos todos los aspectos
de nuestra vida.
Date cuenta de que precisamente esa fabricación de la realidad es la razón por la que Egin lleva sufriendo años de acoso y boicot por parte del Gobierno español y de su lacayo el Gobierno vascongadillo del PNV y de por qué en el último trimestre de 1993 esos ataques y ese boicot subieron de tono, llegaron a la insólita invasión del periódico por la policía política del PNV y a la pública petición por parte de Atutxa de que nadie lo comprara ni se anunciara en él. Date cuenta de que precisamente esa es la razón de por qué Egin está en peligro y de por qué Egin debe ser destruido. De por qué Egin es tan peligroso para el poder establecido y para el sistema todo. Porque Egin rompe las estructuras, las rutinas y las normas de funcionamiento. Porque Egin tiene otra medida del valor de noticia, usa otro olfato, utiliza otros límites de lo que se puede y no se puede decir y de la forma de decirlo. Porque, en definitiva, pone en peligro la eficacia de LA interpretación general de los acontecimientos, rompe la unanimidad de la fabricación de la realidad. Porque propone OTRA interpretación y opone a la realidad FABRICADA la realidad REAL. Porque opone al fabricado ertzaina patriota y abnegado el real ertzaina torturador y delincuente.
He dedicado ahora mi atención y la tuya a este asunto,
por otra parte crucial para tu salud mental y la mía, de
la tergiversación y la falsificación periodística
de la realidad para que ambos entendamos como es posible que una
realidad (la china), que es la quinta parte de la realidad
mundial, está tan obscurecida, tan disimulada, tan ignorada
por tanta gente que nos rodea. Porque la tergiversación
y la falsificación que realizan los medios de comunicación
de masas (y los demás instrumentos de poder capitalista)
es especialmente virulenta y feroz en lo que respecta a China.
Empecemos por un especialmente repugnante botón de muestra.
El 17 de octubre de 1993 EL PAIS publica un reportaje sobre China
asquerosamente sectario firmado en Pekin por un miserable (Juan
Jesús Aznárez es su nombre) perteneciente no sé
si a la categoría de los periodistas capitalistas cínicos
o si a la de los alienados. Cuenta por ejemplo que el Partido
Comunista chino "quiere reducir en los próximos siete
años el contingente de 80 millones de pobres o míseros
en agrupamientos montañosos o desérticos, en bolsas
de adversa climatología y escasa asistencia médica".
Incluso dando por buena y sin discutir la validez del dato sucede
que ese miserable se cuida muy mucho de explicar a sus lectores
que esa ciertamente impresionante cantidad de OCHENTA MILLONES
de pobres representa tan sólo un porcentaje del 6,7% de
los mil doscientos millones de chinos que el mismo da como población
total china. Y se cuida muy mucho de señalar que ese porcentaje
y esa cantidad global de pobres son casi un milagro. Por supuesto
lo son comparados con el porcentaje de más de un tercio
de pobres que suponen los TRESCIENTOS MILLONES LARGOS de pobres
de la capitalista India que tiene una población inferior
(sólo un 75% de la china). Pero es que ese miserable oculta
que los OCHENTA MILLONES de pobres chinos que blande al desgaire
como una descalificación, como pústula intolerable,
son menos en números absolutos que los NOVENTA Y DOS
MILLONES de pobres oficialmente contados en Estados Unidos
y la Europa de los Doce en 1992 (55 en la Europa de los Doce y
37 en U.S.A.). Y son también menos en términos
relativos porque ese porcentaje del 6,7% de pobres en China es
menos de la mitad que el 15,3% que esos noventa y dos millones
de pobres representan sobre los seiscientos millones que suman
las poblaciones de los Estados Unidos y la Europa de los Doce.
Ciertamente, la jauría de periodistas lacayos del bloque
de clases dominante es repugnante y despreciable. Como bien sabes
en Euskal Herria tenemos que soportar a unos cuantos que son campeones
de vileza e indignidad. Pero en realidad los responsables de sus
falsificaciones, ocultaciones y tergiversaciones son los que controlan
sus pesebres. En la cúpula de esos controladores figura
la "Letalísima Trinidad" FMI, BM Y GATT
(Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Acuerdo General
sobre Tarifas Aduaneras y Comercio) que es la triple herramienta
creada por los Estados Unidos al final de la II Guerra Mundial
para defender, proteger y ampliar su hegemonía económica
mundial. Son ellos, por ejemplo, los que durante años y
años han estado falsificando la realidad de la China Roja,
ocultando sus logros, disimulando sus avances.
Estoy seguro de ganarte lo que quieras apostar a que si te pido
que me des el nombre de los dos Estados cuya economía es
más voluminosa, cuya producción de bienes y servicios
es mayor, me dirás Estados Unidos y Japón. Y
te equivocarás. Porque hace ya bastantes años
que LA SEGUNDA ECONOMIA DEL MUNDO ES LA CHINA, detrás de
la de Estados Unidos y por delante de la del Japón.
No tienes la culpa, claro está, de esa equivocación.
La culpa la tienen el Fondo Monetario Internacional, el Banco
Mundial, el GATT y todos los demás organismos internacionales
capitalistas controlados por y al servicio del bloque de clases
dominante mundial. Que han venido minusvalorando sistemáticamente
a la China Roja y difundiendo esa minusvaloración a través
del control que ese bloque posee de los medios de comunicación
de masas y de las transnacionales de la comunicación y
de la información.